sábado, 22 de noviembre de 2008

LA BELLEZA DEL CARÁCTER

Hace muchos años atrás, nació un niño en Rusia que se veía a sí mismo tan feo que estaba seguro que no habría felicidad para él en la vida. Lamentaba el hecho de poseer una nariz grande, labios gruesos, pequeños ojos grises y grandes manos y pies. Su fealdad lo había afectado tanto que le pidió a Dios que hiciese un milagro y lo transformase e un hombre apuesto. Hizo la promesa que si Dios le concedía eso, él le daría todo lo que poseía ahora y lo que iría a poseer en el futuro.
Ese muchacho ruso era León Tolstói, uno de los escritores más famosos del mundo del siglo veinte, renombrado por su gloriosa La Guerra y la Paz.
Tolstói admite en una de sus libros que con el correr de los años ha descubierto que la belleza de la apariencia física que una vez persiguió, no era la única belleza de la vida. Por cierto que no era la mejor belleza. En su lugar, Tolstói comenzó a considerar que la belleza de un carácter fuerte era considerada a los ojos de Dios como el bien más apreciado.
Actualmente hay muchas personas que gastan enormes sumas de dinero en su apariencia física. El carácter, por el contrario, no es cuestión de dinero ni de apariencia. Es cuestión de hacer lo que está bien sin mirar el dinero y de defender lo justo sin mirar las apariencias.

La pregunta del millón viene ahora: ¿qué tiene que ver el carácter con la conciencia? Pues mucho: ahí van estos 10 folios de Juan Luis Lorda (¿ES RELATIVA LA MORAL?)

Para ver otros libros del autor on line:

-Para ser cristiano

-La gracia de Dios

-Antropología bíblica

Bueno y uno más de regalo, esta vez de JUTTA BURGGRAF (ver quién es):

LIBERTAD VIVIDA con la fuerza de la Fe.