Los casos recientes de Tony Blair, Mercedes Aroz o Magdi Allam son la punta de un suave iceberg de personas anónimas.
Al echar una
mirada al panorama de la fe católica en el mundo actual, podríamos dejarnos llevar por la quimérica impresión mediática de que más bien está a la baja. A veintiún siglos de distancia cabe la pregunta: ¿aún hay quien se convierte? Y la respuesta es clara y tajante: sí. Aún hay quien se convierte en pleno siglo XXI, a pesar de esa extendida mala imagen que muchos tienen o dan del catolicismo.
Podéis leer un artículo publicado en Il Corriere della Sera (Italia), traducción de elmundo.es
MAGDI CRISTIANO ALLAM:
"¿Por qué me convierto del islam al catolicismo?"
Reseña del libro:
Allam denuncia abiertamente tanto a los integristas que lo han condenado como «enemigo del islam», como a sus cómplices occidentales que alimentan un escenario de odio y enfrentamiento. Es un testimonio fuerte, doliente, extremo. Una clamorosa acusación contra los extremistas que buscan el control de las mezquitas, los periodistas que simpatizan con los terroristas, la izquierda que instrumentaliza la «guerra injusta» para su provecho electoral, la clase política que paga millones de euros para la liberación de los rehenes occidentales, sin preocuparse del hecho de que ese dinero provocará nuevas matanzas entre los iraquíes. Una vibrante denuncia, a pesar de la cual Allam está convencido de que al final prevalecerá un islam moderado, respetuoso del valor sagrado de la vida. Porque dentro del mundo islámico está en marcha una recuperación civil y ética y un renacimiento liberal que tiene como protagonista a hombres y mujeres que se rebelan cada vez más contra el terrorismo.
(Para comprar el libro, ver la referencia detrás de la foto)




